¡Bienvenidos de nuevo! Seguimos dando las gracias a las librerías colaboradoras que nos hacen llegar estas pequeñas obras de arte. Algunos ya sabéis que se encargan de enrollarlos e introducirlos en botellas de cristal que lanzan al mar, y la corriente se encarga de arrastrarlas hasta nuestra gélida costa, en la isla de Lûnuen. Nos encargamos de guardarlas muy bien en nuestra sección: Dragones y dibujos.

El siguiente dibujo nos llega desde Ambra Llibres. Su autora: Paula Arcos.

Herrería

Herrería

“Todo lo que sabía sobre el bosque se lo debía a las enseñanzas de su padre, Henry, el herrero del poblado, un hombre muy sabio que la había advertido contra estos animales y otros aún más temibles que acechaban en los caminos oscuros. «Hace mucho tiempo que nadie ha visto el corazón del bosque-le contaba su padre-. Algunos recuerdan que antaño era sano como una manzana recién cogida bajo la lluvia. Ahora otros aseguran que esa manzana terminó pudriéndose para ser el alimento de seres que se arrastran, bestias que devoran todo lo que crece sin importarles su belleza». Ella había escuchado estas palabras con seriedad. Y las había tenido muy en cuenta aquella tarde en la que se internó en el bosque, y lo hizo como nunca antes lo había hecho. Fue el día que conoció a Brân.

 

De eso hacía tres semanas, y la chica ahora corría de nuevo hacia la linde del bosque. Había salido como una estampida de la herrería de su padre. Estaba radiante de alegría y corría con toda la fuerza de sus músculos sosteniendo sobre su cabeza algo que le impedía ver bien su camino; era un bulto mullido del que colgaban unas gruesas cintas de cuero engarzadas con argollas de acero. Parecía que alzase un gran pulpo zancudo por encima de su melena rubia. Las cintas bailaban delante de sus ojos con el ajetreo de la carrera. Las piedras del camino se presentaban por sorpresa delante de sus pies, y un par de veces estuvo a punto de tropezar. Su padre, desde lejos, la observaba con una sonrisa en la boca mezclada con algo de preocupación.

 

Llegó por fin al bosque. Lo tenía delante.”