¡Frío y saludos! Eso es lo que os queremos enviar desde nuestra Isla. Este domingo debemos descansar, entretenernos, buscar un buen chapuzón y por qué no, disfrutar de una buena lectura acompañados de un Dragón. Estamos seguros que nuestro siguiente concursante lo sabe muy bien, y nos lo muestra enviándonos su obra desde Sant Vicent del Raspeig (Alicante) que entra directamente en nuestra sección: Dragones y dibujos.

El siguiente dibujo fue remitido a Gavina Llibres. Su autor: Héctor Pascual.

Héctor Pascual- Dragón de frío

“Lucía asintió ante el poderoso dragón. Entonces Lûnuen se inclinó ofreciendo su largo cuello como montura y ella se acercó dubitativa. El cuello era muy grueso, más ancho que el propio Brân. La muchacha dudaba cómo escalarlo hasta que de improviso la punta de un ala la recogió y la encaramó detrás de la cabeza del dragón. Las escamas de hielo contactaron con sus piernas y Lucía se sorprendió al comprobar que el frío era insoportable. Seguramente, Lûnuen podía controlar de alguna forma su intensidad, acomodándola a la pequeña humana para no dañarla. Entonces un nuevo prodigio aconteció; una capa de hielo aprisionó cada pierna a ambos lados del poderoso cuello. Lucía se asustó, pero de inmediato lo comprendió: eran unos estribos. De ese modo se mantendría segura sobre el dragón durante el vuelo de regreso.

Lûnuen se alzó y vio que ante ella tenía un gran bloque de hielo más alto que el propio dragón. Era la parte posterior del mismo bloque que tenía excavado el túnel por el que se había accedido a la estancia. En la base, el agujero de entrada permanecía escondido entre la penumbra. La muchacha pensó que era imposible que Lûnuen intentase salir por allí. Miró alrededor. No había ninguna salida. Ni siquiera el gran agujero de la cúpula que los contemplaba sobre sus cabezas era lo suficientemente amplio para el paso del dragón. Entonces… ¿Cómo saldrían del interior de la torre? La respuesta fue asombrosa”