¡Seguimos adelante!  Nuevos encuentros imaginarios entre dos criaturas fantásticas ¿Qué tramarán un hada y un dragón? ¿Será algo bueno o malo? ¿Bueno para ellos y malo para nosotros? Quién sabe, sea cual sea el peligro, recordad: No debemos acudir nunca a las brujas del Norte en busca de ayuda.

El siguiente dibujo nos llega desde Ambra Llibres: Su autora: Irene Arcos.

Irene Arcos

“Nadie le había hablado de aquel lugar. La muchacha estaba embelesada ante aquella visión. El bosque de moghadas, a pesar de ser diminuto comparado con el Gran Verde, era más grande que cincuenta montañas Troll. Los moghadas de menor tamaño ocupaban la periferia del bosque, y los más grandes se agolpaban en el centro. Brân, a petición de Lucía, descendió para sobrevolarlos de cerca. También aminoró el ritmo de sus alas para que ambos pudiesen deleitarse con el fragante aroma mentolado de sus hojas. Recorrieron la extensión del bosque asombrándose con el tamaño de los moghada, cada uno mayor que el anterior, hasta que finalmente llegaron al corazón del pequeño bosque. El moghada más grande estaba ante ellos. De corteza resquebrajada y nudosa, sus ramas ciclópeas se abrían en todas direcciones dando sombra a los otros moghadas de su alrededor. Sus raíces cuarteadas se asentaban sobre lo que parecía una fortaleza de hombres abandonada. «Quién sabe qué pueblo la construyó y por qué motivo tuvieron que abandonarla-pensó Lucía-. Sea como fuere, tuvo que haber sido hacía siglos, o quizá milenios»… Las raíces del moghada recorrían sus muros, asfixiaban sus arcos y aplastaban las duras y obesas piedras en un abrazo que penetraba la tierra y roía sus cimientos.

Algo cambió; el olor mentolado del bosque se tornó rancio cerca de aquel árbol. Y había algo más: en lo más alto de su copa, las hojas refulgían con una fosforescencia violácea…”