Nacho Soriano; El dragón de hielo; George R Martin

Ilustración de Fragmentos del libro de Mirm

Además de El Dragón de Frío, la novela de Vicente Catalá cuenta con una parte previa compuesta de tres cuentos breves y que se denomina Fragmentos del libro de Mirm.  

Mirm es un alquimista trotamundos del pueblo de Lucía –protagonista de El Dragón de frío– que le regala al padre de ésta un libro con aventuras extraordinarias y hechos sorprendentes que ha ido recopilando a lo largo de sus viajes. Tres de estos cuentos son los que podemos leer en la novela.

La Montaña del Troll: Hank es un adolescente que vive solo en una cabaña del claro del bosque, desde la reciente desaparición de su madre. Aparentemente, podría ser una víctima fácil de las criaturas que se esconden tras el follaje, pero su increíble astucia le hará evitar los peligros, en especial, el del horrible troll que no cesa en su empeño de devorarlo.

El escultor de estrellas: Un anciano y su nieto están unidos por la astronomía, una afición común que les hace convivir y pasar largos ratos juntos. Todo cambiará cuando el muchacho descubre que las estrellas un día se apagarán, al igual que la salud de su abuelo. Inconformista, trazará un plan descabellado para evitarlo.

Tiena: La pequeña y bella Tiena quiere tomar en su mano todo aquello que la vida puede ofrecerle, aunque ello supongo utilizar, a veces, medios poco honestos. Un día sabrá que su codicia puede tener consecuencias aciagas y mágicas.

El dragon de frio