Saludos y bienvenidos a la primera entrega del Blog de “El Dragón de Frío”.

No es muy común empezar un artículo (y mucho menos inaugurar un blog) con una advertencia sobre su contenido. El sentido común y algunos consejos de amigos periodistas me han recomendado lo contrario, pero “el impulso” manda y aunque tenía muchos otros temas de los que escribir, este sin duda, se había puesto el primero de la fila.

Claramente advierto que este  primer artículo no debe ser leído por menores o personas de gran sensibilidad.

Y todo ello lo hago por un tema de justicia. “El Dragón de Frío” ya está circulando por las librerías y las redes y algunos lectores han empezado a darme su opinión sobre el mismo. He de decir que estoy muy contento sobre sus comentarios. A algunos les encanta hablar sobre el ingenio de Hank en “La Montaña del Troll”, otros comentan la vertiente poética y la inocencia del protagonista en “El escultor de Estrellas” (un relato al que le tengo especial cariño)  y finalmente  todos hablan de “El Dragón de Frío”, de la imaginación impresa en sus animales mitológicos y de sus sucesivos finales.

Pero hay un relato del que nadie dice nada, y este es el de “Tiêna”. Yo lo noto, y pregunto adrede sobre él. Puedo notar enseguida cómo el lector de repente se vuelve un poco incómodo, y me responde con evasivas. Mi sentido autocrítico me lleva a pensar que la culpa es mía, que no he sido muy afortunado escribiéndolo. En fin, siempre me he sentido aprendiz de todo y maestro de nada, y puede que en este cuento haya fallado un poquito. Pero a continuación los lectores me dan otra clave: “Es un cuento triste”  Mi reacción es casi instantánea.- Sí lo sé.- respondo.- pero eso no es ningún problema, los cuentos no han de tener un final feliz obligatoriamente…- Pero entonces noto al lector aún más sorprendido, como si hubiese dicho una barbaridad o hubiese intentado romper un dogma. Entonces le hablo sobre los cuentos clásicos, los verdaderos cuentos mal llamados infantiles, los mismos que Disney nos ha endulzado a través de sus películas, y le digo que aquellos cuentos eran realmente crueles, hasta rozar el más puro sadismo… Es entonces cuando puedo notar que mi interlocutor no me entiende o que empieza a considerar que le estoy intentando tomar el pelo…

Y no es así, Tiêna, el único cuento de hadas del libro, se escribió pensando en aquellos cuentos centenarios con orígenes desconocidos. Los cuentos que todos conocemos y que fueron concebidos en una época donde la vida era muy dura y había que enseñar rápidamente tanto a niños como mayores, una serie de valores y principios, que podían ayudar a la supervivencia en un contexto de hambrunas, carestía, inviernos largos y guerras.

Esos cuentos eran relatados al calor de un fuego y su mensaje iba dirigido a todos los miembros de la familia. Y la mejor manera de remarcar el “mensaje arquetípico” era mediante“el uso de los recursos traumáticos y la violencia… remarcar las funciones pavorosas del mensaje”(Jesús Callejo Cabo)

Como he dicho, cuentos narrados para toda la familia en donde acontecen asesinatos, tortura, sangre y despliegues de maldad abominable, con finales que sí acaban mal.

Las sucesivas recopilaciones e infantilización de los mismos, han comportado una peligrosa pérdida de mensaje de los textos, algo que algunos puristas consideran peligroso para la cultura occidental, porque puede conllevar una pérdida del referente de lo que es bueno y malo.

Pero no hay nada mejor para entender lo que digo que una serie de ejemplos. A continuación los cuentos clásicos que todos conocemos y sus desconcertantes versiones originales:

BLANCANIEVES: Gracias a numerosas readaptaciones modernas, sabemos que la terrible reina Grimhilde era mucho más mala de lo que nos permitió ver la versión animada de 1937. En esta película, Disney hizo algo osadísimo, que era decir que la reina mandaba matar a Blancanieves, y le pedía al cazador su corazón como prueba. Esto es bastante oscuro, pero no es nada comparado con la versión original. La reina, en realidad, manda pedir los pulmones y el hígado de la muchacha, con la intención de cocinarlos y servirlos para la cena esa noche, donde el rey se comería los órganos de su hija sin saberlo, y todo para el puro placer depravado de Grimhilde.

LA SIRENITA: La Sirenita no se queda atrás. Es sin duda uno de los peores y más macabros. Úrsula era mucho más terrible en el libro que en la adaptación cinematográfica. Ella acepta convertir a Ariel en humana, pero con una condición, cada paso que diera con sus piernas de mujer, se sentiría como si le estuviesen enterrando un clavo en la palma de los pies. Ariel acepta esto por amor. Como ella es inteligente, se las arregla para caminar lo menos posible, sin que los humanos sospechen de ella. Pero esto no le sirve más adelante. Este hecho se vuelve devastador y mortificante para el lector cuando llega la escena del baile. Y eso no es todo, finalmente el príncipe la abandona por otra mujer, una chica mejor posicionada económicamente, una princesa humana. Al ver esto, Ariel se deprime y al final se suicida.

LA CENICIENTA: En la versión original, las hermanastras utilizan cuchillas y herramientas para cortarse pedazos enteros de pie, con el propósito de que el zapato de cristal les calce. Pensaban que el príncipe no se daría cuenta pues utilizarían medias. Lo que ellas no sabían era que el joven contaba con la ayuda de dos palomas mensajeras que le avisaron del engaño de las hermanastras, acto seguido, las aves se abalanzaron sobre las muchachas arrancándoles los ojos, obligándoles a llevar una vida de miseria como vagabundas en las calles.

La autocensura me ha llevado a borrar el párrafo que había escrito de LA BELLA DURMIENTE, sin duda, un texto de una naturaleza mucho más cruel.

Tiêna, en mi opinión, no llega a estos niveles de horror, pero está intencionadamente concebido bajo este marco de “cuento clásico”.  Sí, hay un mensaje arquetípico y un final triste, pero con su lectura espero que viajéis (aunque sea un poquito) a aquellas épocas donde todo era tan diferente. Además, como he dicho en varias ocasiones, en él se produjo la visión que encendió la chispa del resto del libro. Espero que lo disfrutéis.

Un saludo.

Tiena

Fuentes:

Monográfico Zona Cero. “Cuentos infantiles”

“Cuentos infantiles” Canal Youtube Drossrotzank.